LA CREDENCIAL DEL VIAJERO RIBADENSE

Al igual que ocurre con los peregrinos que visitan la Catedral de Santiago, Ribadeo, con el fin de aprovechar el tirón turístico de la Playa de las Catedrales (uno de los lugares más visitados de Galicia) puso en marcha una iniciativa que recuerda “La Compostela” (documento que acredita el paso de los peregrinos siguiendo el Camino de Santiago).

En la villa y, para agradecer a los turistas que realizan la ruta que une la Playa de las Catedrales con Ribadeo, les obsequian con una preciosa acuarela obra de un artista local en la que figura un poema relativo a dicha playa.

Si bien para conseguirla han de fotografiar los cuatro puntos más emblemáticos que unen la Playa de las Catedrales con la villa y que son:

Playa de las Catedrales

Playa de las Catedrales

Rinlo

Rinlo

Isla Pancha

Isla Pancha

Mirador del Cargadero

Mirador del Cargadero

Con las fotografías de estos cuatro lugares, el turista acudirá a la Oficina de Turismo de Ribadeo y las mostrará en su teléfono móvil o cámara de fotos consiguiendo así que le inscriban en el Cuaderno de Viajeros Ribadenses.

Con esta novedosa propuesta el Ayuntamiento de Ribadeo intenta atraer a la villa el mayor número de visitantes de la Playa de las Catedrales.

LA TORRE DE LOS MORENO: LA JOYA INDIANA DE RIBADEO

En Ribadeo, al igual que en toda la Mariña Lucense, son frecuentes los edificios indianos. Aquí, el más representativo de la villa es La Torre de los Moreno, construida entre los años 1913 y 1914 por dos hermanos emigrantes Juan y Pedro Moreno y Ulloa, originarios de un pueblo de la Rioja.

La Torre de los Moreno

La Torre de los Moreno (izquierda) y el Pazo de Ibáñez, actual sede del Ayuntamiento de Ribadeo (derecha).

Es un edificio de estilo ecléctico con ornamentaciones propias del modernismo. La Torre de los Moreno es obra de un arquitecto argentino discípulo de Gaudí.

Destaca especialmente su torre, con una pequeña cúpula sostenida por cuatro cariátides y el techo de cerámica vidriada.

La estratégica situación de este edificio hace que sea visible desde muy distintos lugares de la villa.

Centro de Ribadeo

LA PLAYA DE LAS CATEDRALES: EL GRAN RECLAMO DE RIBADEO

Si en realidad hay algo que atraiga de Ribadeo es, sin lugar a dudas, la Playa de Augas Santas, más conocida como Las Catedrales, situada en la parroquia de A Devesa.

Las maravillosas filigranas que el mar labró en sus rocas, hace que durante todo el año y aprovechando la bajamar, miles y miles de personas se pasen por ella para contemplar esta maravilla.

Adentrarse en sus grutas, contemplar sus arcos, pisar su finísima arena y respirar el olor del mar son un verdadero placer para nuestros sentidos.

ARANTE, UNA ALDEA CARGADA DE HISTORIA

Arante es una cercana parroquia a Ribadeo caracterizada por ser un lugar mítico en el Camino Norte que lleva a Compostela.

El puente de Arante, lugar de paso de los peregrinos, era antiguamente un paso difícil y a menudo infranqueable en invierno al quedar inundado por los ríos Lexoso y Arante.

Puente rehabilitado de Arante

Antiguamente Arante, contaba con un hospital de peregrinos. Hoy en día, es conocido por el Santuario de las Virtudes que, cuenta con una magnífica colección de pinturas murales que quedaron al descubierto en 1970 tras una reforma en el templo.

Santuario de las Virtudes (Arante)

También es importante por su “Fiesta de los Pendones” que se celebra el día de Pentecostés. En dicha romería, los vecinos de las parroquias de Balboa y Vidal ondean pendones conmemorando la victoria de las gentes del lugar contra las tropas Napoleónicas del general francés Fournier durante la Guerra de la Independencia.

RINLO, UNA ALDEA CON SABOR MARINERO

A 6 kms de Ribadeo se encuentra el pequeño pueblo marinero de Rinlo construido sobre acantilados. Sus estrechas calles están protegidas del viento y sus casas marineras se orientan huyendo del temporal. Es un puerto tradicional de pescadores y mariscadores y antiguamente puerto ballenero. Su antigua cofradía de pescadores estaba entre las más antiguas de España. En 1901 se construye en Rinlo su primera cetárea aprovechando un pequeño entrante en la costa. Su cultivo principal era el centollo y la langosta. Más tarde se construyeron otras dos cetáreas que permitían producir más cantidad de marisco. Actualmente, aunque éstas se encuentran en ruinas, son visitadas por numerosos turistas.

Si por algo destaca esta villa es por la calidad de sus percebes, al que dedican en el mes de Julio o Agosto, dependiendo de las mareas, una fiesta donde se puede degustar el sabroso marisco y a la que acuden miles de visitantes.

Rinlo

El plato típico de sus restaurantes es el arroz caldoso. Aunque hay muchas variedades, una de las preferidas por las gentes de la zona y los turistas es el arroz caldoso acompañado de bogavante y nécora. A continuación se muestra una receta:

INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS:

  • 2 bogavantesIngredientes arroz caldoso
  • 3 nécoras
  • 12 langostinos
  • 500 gramos de arroz “bomba”
  • Azafrán en hebra
  • 2 dientes de ajo
  • 1200 ml de caldo de pescado: hecho con huesos de rape, un puerro, media cebolla y perejil
  • 6 cucharadas de salsa de tomate casero
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • 1 copa de coñac

ELABORACIÓN:

En primer lugar, preparamos un caldo con los huesos de rape, un puerro, media cebolla y una rama de perejil. Cocemos en agua hirviendo con sal durante 20 minutos. Colamos y reservamos.

Por otro lado, preparamos en el mortero un machacadito de ajo y perejil.

Troceamos los bogavantes, las nécoras y los rehogamos, junto con los langostinos en una cazuela con aceite. Mojamos con un chorrito de coñac y, cuando reduzca, retiramos y reservamos.

En ese mismo aceite, rehogamos el arroz con el machado de ajo y perejil del mortero, unas hebras de azafrán y el tomate casero. Cubrimos con el caldo de pescado (cuádruple para caldoso), añadimos el marisco y ponemos el punto de sal.

Cocemos a fuego medio- alto hasta que el arroz esté a punto, aproximadamente durante 15-18 minutos. Servir inmediatamente.

Arroz caldoso

UN ASCENSOR PANORÁMICO Y POLÉMICO

En el mes de Julio de 2010 se inauguraba en el puerto deportivo de Porcillán el ascensor panorámico de Ribadeo. Una obra valorada en 1,4 millones de euros.

El ascensor está construido con acero y cristal y envuelto por una estructura de hormigón oscuro. La cabina tiene capacidad para 16 personas y desde ella permite ver a través de los escasos huecos imágenes de la ría a modo de fotografías enmarcadas.

El objetivo de su construcción era conectar el muelle con el casco histórico, salvando así un desnivel de unos 20 metros aproximadamente.

Ascensor panorámico

No obstante, la infraestructura ha recibido muchas críticas por parte de los  vecinos, ya que se construyó con la premisa de que iba a ser un ascensor panorámico y sólo es posible contemplar la ría desde algunos puntos del trayecto. Otros vecinos lo consideran una obra inútil, ya que opinan que durante el año la gente baja al puerto por otros lugares.

Por otro lado, la instalación permanece abierta todos los días, cerrando sus puertas sólo por las noches, sin nadie que la vigile, confiando en el civismo de los usuarios y evitando el coste de contratar a alguien. Por ello actualmente sigue siendo fuertemente criticado por los vecinos ya que su estado actual de conservación no es el apropiado para una obra de tan reciente construcción y tan elevado coste.

Ascensor panorámico de Ribadeo

CUATRO BALCONES A LA RÍA DE RIBADEO

En el incomparable marco de la Ría de Ribadeo, desde donde el río tiene su desembocadura hasta el punto donde se encuentra con el Mar Cantábrico, podemos disfrutar de cuatro miradores desde los que divisamos la ría en todo su esplendor.

El primero, llamado de la Atalaia, está situado en un montículo sobre el muelle deportivo de Porcillán. Aquí se encuentra la capilla más antigua de la villa que data del siglo XII.

Este lugar sirvió antaño como punto de vigilancia y de defensa de la ría.

Pero lo que hoy en día atrae es el maravilloso panorama que desde este punto se divisa: los restos de la antigua muralla, el Pazo de Guimarán, el muelle deportivo hoy repleto de barcos de recreo en sus múltiples pantalanes y la orilla asturiana donde se ven, como si de dos maravillosos cuadros se tratase, los pueblos de Figueras y Castropol.

Capilla de la AtalaiaVista desde la Atalaia

 

 

 

 

 

El segundo es el de San Miguel, llamado así por la ermita que en él existe dedicada a este santo y, que junto con la de San Román, en la orilla opuesta, dan nombre al puente que une la comunidad gallega con la asturiana, denominado Puente de los Santos.

Desde aquí se puede ver el espigón, el muelle deportivo, el paseo marítimo y la casa del que fue Presidente del Gobierno Don Leopoldo Calvo Sotelo, ilustre ribadense e Hijo Predilecto y Alcalde Honorario de la villa.

Capilla de San MiguelVista desde el Mirador de San Miguel

 

 

 

 

 

Muy cerca de este mirador encontramos el tercero llamado del Cargadero, nombre que recibe porque a este punto llegaba un tren que cargaba los barcos de mineral de hierro procedente de las minas de Vilaodriz en Puentenuevo.

Hoy existe aquí una estructura de madera sobre los pilares del antiguo cargadero que se adentra en la ría mostrándonos sus cristalinas aguas y un conjunto de roquedales y calas pedregosas a las que se puede acceder por senderos y escaleras desde la costa.

Mirador del Cargadero

Entre este tercer mirador y el cuarto hay un antiguo castillo con foso que fue fundamental para la defensa de la ría: el “Fuerte de San Damián”.

Y llegamos ya después de un bonito recorrido por un pintoresco paseo marítimo al cuarto y último mirador sobre la ría, llamado mirador de la Isla Pancha, ya que está situado en la isla de dicho nombre, aunque hoy unida a la costa por un puente.

Aquí está enclavado el faro que señala la entrada a la ría. Este punto es el mejor que existe para visualizar la tranquilidad o el enfurecimiento de sus aguas.

Isla Pancha